ID:   00001723

FECHA:   9 / 5 / 1899

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RESUMEN:
Gómez Rodulfo continúa con sus gestiones para que se represente La loca de la casa. Le habla de El honor de Herman Sudermann, una obra que le recuerda a Realidad.

TRANSCRIPCIÓN:

Querido D. Benito: Sé por Tedeschi —con quien me comunico frecuentemente— que él y Paladini están esperando contestación de Vd., relativa al asunto de La loca de la casa [subrayado].
Anteayer hablé a Hidalgo de nuestro [subrayado] pleito [subrayado] y también me dijo que espera contestación de Vd., mostrándose dispuesto a conceder las mayores ventajas posibles, y deseoso de que esta excelente compañía haga la obra. Como Paladini —por la cuente que le tiene—, lo desean también no dudo que las contestaciones de Vd. pondrán término satisfactorio a las gestiones hechas.
Verdaderamente obsesionado por el arte supremo, rara vez igualado —a mi entender— y jamás superado de El honor [subrayado] de Herman Sudermann siento necesidad imperiosa de comunicar con Vd. para decirle que desde el estreno de Realidad [subrayado] no he visto obra de mayores vuelos sobre la escena. ¡Qué maravilla, Santo Dios! El “sentir hondo, pensar alto y hablar claro” está llevado en esta obra extraordinaria hasta el límite en que el sentir humano deja casi de serlo, y nuestra limitada inteligencia siente sobre sí la garra de león con que un entendimiento soberano y superior la subyuga por entero.
Sudermann [subrayado] ha llevado el teatro con extrema habilidad de autor dramático la originalísima teoría sobre el honor que sustenta Schopennhauer [subrayado]. Hay allí un Conde de Trats —no sé qué más, que es una concepción prodigiosa. Por su alteza moral y su forma archihumana y su relieve artístico y dramático me recuerda a su Orozco [subrayado].
Los demás personajes de la obra son gente que anda por ahí, de carne y hueso y el gran alemán les pone el alma en la frente para que se les vea bien. Alguno de ellos dice media docena de frases de las más corrientes y vulgares, en toda la obra, y queda creado el tipo con la marca de lo fundamental, de lo eterno.
Si fuera a decir todo lo que se me ocurre acerca de esta obra magna, me estaría escribiendo una semana. Trato de adquirir la obra traducida al francés —que leo mejor que el italiano— y tendré especial gusto en que Vd. la lea.
La ejecución admirable, y digna de la comedia. Paladini, inmenso: la verdad misma. No he visto nunca nada mejor hecho. Cariñosos recuerdos de mi padre, y un abrazo de su verdadero amigo. 
Ángel Gómez-Rodulfo e Ibarbia
Madrid, 9-5-99